Durante esta última década hemos hecho realidad lo que inicialmente fue un deseo,
más tarde un slogan y hoy es el verdadero leit motiv de este Club de Calidad: hacer
habitual lo extraordinario.
Once años de vida y ciento un establecimientos turísticos son algo más que dos
bonitos números, son las cifras que confirman el nivel de excelencia de la hotelería
rural y restauración cántabras. Once años de compromiso de cada uno de los
empresarios y empleados de este centenar de hoteles, posadas, casonas, palacios
y restaurantes con sus clientes, y también de la administración con el trabajo bien
hecho, la preservación de lo auténtico y la búsqueda de la innovación.
Hemos cruzado la frontera y ya despertamos ese punto de admiración que nos
hace diferentes. Hemos consolidado un estilo, un concepto, una manera de hacer
las cosas. Hemos ganado, poco a poco, la fidelidad de los clientes y hemos abierto
mercados dentro y fuera de España.
A los valores primigenios del Club, se suman nuevas propuestas de los
emprendedores turísticos de la región y nuevas herramientas de los responsables
del Gobierno para comunicarlas y comercializarlas.
Esta gran oferta de alojamientos y restaurantes es una magnífica muestra de lo
mejor que Cantabria tiene para ofrecer a sus visitantes. Históricas y magníficas
casas situadas en entornos únicos, decoración de autor, confort y belleza plástica
en espacios pensados para el cliente; jardines y naturaleza al alcance; tecnología
detrás de las bambalinas... y lo más importante: el talento y la profesionalidad de
los actores (camareros de piso y sala, propietarios, cocineros, recepcionistas...),
que aplican con pasión su sabiduría, pendientes del más pequeño detalle.
Tras estos diez años de esfuerzo continuo, el Club de Calidad Cantabria Infinita
inspira ya las mejores sensaciones al viajero que se acerca a nuestra tierra atraído
por sus paisajes, historia, eventos y gastronomía. Y es que el Club de Calidad es
eso: fuente de inspiración para los que amamos Cantabria.
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