Múltiples detalles dan personalidad a la decoración de esta casona de piedra con galerías y balconadas de maderas nobles, situada en el corazón del parque natural de Saja Besaya, en el valle de Cabuérniga, uno de los secretos mejor guardados de Cantabria. Silencio cultivado en las estancias con aislamiento. Restaurante sólo para clientes de cocina regional con pinceladas mediterráneas. A medio camino entre el mar y las nieves y próxima a la cueva de El Soplao, ofrece la posibilidad de realizar excursiones en 4x4, rutas a caballo, cicloturismo o pesca en el río truchero de Saja.
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